Hoy es un día en el que te planteas estas frases que llevas toda la vida escuchando y que no te paras a pensarlas, porque si te las dicen de pequeño, serán verdad.
Hoy me he planteado la frase "todo esfuerzo tiene su recompensa". Pues no, mentira. Porque la vida te pone a prueba y por mucho que te esfuerces, muchas veces pierdes contra ella. Os voy a poner un ejemplo que os resultará muy banal, pero es el que me ha incitado a pensar y a escribir esta entrada.
LOS PUÑETEROS EXÁMENES DE LA FACULTAD.
Se puede decir más alto pero no más claro.
Para que me entendáis, os resumiré mi situación:
Yo en primero me dispersé, como cualquiera al llegar a la facultad, que no hicieran controles de asistencia, ni exámenes a corto plazo ni mandaran "deberes" hizo que distraerse e irse por el mal camino fuera mucho más fácil. Conclusión: me quedaron cuatro. Fue un escándalo en mi casa pero de cara a mis compañeros de la facultad yo era una empollona pues la media era aprobar tres. En septiembre sólo pude aprobar una y en casa cundió el pánico. Así que para enmendar el gravísimo error que yo había cometido por "mala estudiante" (quiero recordar que aprobé siete) era que para poder salir "limpia" me tenía que coger todo. SI, TODO.
Este año me he cogido todo segundo y las tres que me quedaron de primero. Lógicamente, las nuevas asignaturas exigían asistencia a clases, prácticas y academias. Es decir, he tenido que matarme este cuatrimestre mientras mis compañeros vivían la vida, pues en vez de tener seis asignaturas, tenían cuatro (dos de primero y dos de segundo)
Llegaron los exámenes, agobio máximo y...chan chan, las notas. He vuelto a suspender, sí, debo ser gilipollas, o al menos es lo que piensan en mi casa. He aprobado cuatro pero he vuelto a suspender dos.
Y ahora que ya sabéis mi situación, ¿de verdad el esfuerzo tiene recompensa? Porque yo no la veo por ningún sitio. ¿De qué me sirve haberme matado, no haber disfrutado, no haber salido, perder amistades y que me señalen con el dedo? A mi que alguien me lo explique porque no veo donde está todo mi trabajo.
Muchos pensaréis que exagero, que suspender dos no es para tanto y que probablemente vosotros hayáis suspendido aún más. No lo niego, pues, cuando lo pienso conscientemente, pienso que soy una crack por haber sacado cuatro, sin embargo, es llegar a casa y todo eso se olvida, y sólo se recuerda que "has suspendido dos"
Así que esta frase de que todo esfuerzo tiene su recompensa no sé a quién se le debió ocurrir, pero está claro que no es aplicable a los estudios, al menos, no en mi caso.
Aunque siendo del todo sincera, puede que yo sea la "bicho raro empollona" por haberme cogido casi todo segundo, pero a las malas, aunque en este segundo cuatrimestre y en septiembre suspenda, digamos otras tres, yo pasaría al año siguiente a tercero, mientras mis compañeros se quedarían en segundo y apenas podrían subir a segundo por no haberse cogido las asignaturas por "miedo".
Puede que la frase de que "todo esfuerzo tiene su recompensa" no sea del todo cierta, pero igual la de "quien ríe el último ríe mejor" si no?
O al menos, eso espero.
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